Europa avanza hacia la Economía Circular haciendo que los productos sostenibles sean la norma

La Comisión Europea presentó el pasado 30 de marzo un paquete de propuestas del Pacto Verde Europeo para avanzar hacia una economía más circular y climáticamente neutra, haciendo que los productos sostenibles sean la norma en la UE, impulsando modelos comerciales circulares y empoderando a los consumidores para facilitar la transición verde.

Como se recoge en el Plan de Acción Europeo de Economía Circular, eje central del Pacto Verde Europeo para liderar la lucha contra el cambio climático, la Comisión propone avanzar por las líneas siguientes:

  • Propone nuevas reglas para hacer que casi todos los productos en el mercado de la UE sean más amigables con el medio ambiente, circulares y energéticamente eficientes a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la fase de diseño hasta su uso, reutilización y fin de vida.
  • Presentó una nueva estrategia para hacer que los textiles sean más duraderos, reparables, reutilizables y reciclables y así hacer frente a la moda rápida, los residuos textiles y la destrucción de los textiles no vendidos, y garantizar que su producción se realice respetando plenamente los derechos sociales.
  • Refuerza el desarrollo del mercado interior de productos de construcción para garantizar que el marco normativo vigente cumpla los objetivos climáticos y de sostenibilidad europeos.
  • Y finalmente, propone nuevas reglas para empoderar a los consumidores en la transición verde para que estén mejor informados sobre la sostenibilidad ambiental de los productos y mejor protegidos contra el #greenwashing.

Con estas propuestas, la Comisión presenta las herramientas que nos permitirán avanzar hacia una economía verdaderamente circular en la UE desvinculada de la dependencia de la energía y los recursos, más resistente a las perturbaciones externas y respetuosa con la naturaleza y la salud de las personas. Se basan en el éxito de las normas de diseño ecológico ya existentes en la UE, que han producido reducciones notables en el consumo de energía y ahorros significativos para los consumidores.

Solo en 2021, los requisitos de diseño ecológico ahorraron a los consumidores 120.000 millones de euros y han conseguido un 10% menos de consumo anual de energía. Para 2030, el nuevo marco puede conducir a 132 Mtep (millones de toneladas equivalentes de petróleo) de ahorro de energía primaria, lo que corresponde aproximadamente a 150 bcm (mil millones de m3 de gas natural), casi equivalente a la importación de gas ruso de la UE. 

Así pues, el principal objetivo es hacer que los productos sostenibles sean la norma tanto para mejorar la calidad de vida de los consumidores como para liderar la lucha contra el cambio climático a nivel mundial. Y siguiendo el Plan de Acción Europeo de Economía Circular citado y la Estrategia Española de Economía Circular, donde el diseño de los productos y servicios es muy importante.

Por esta razón, la 1ª propuesta se centra en el Reglamento sobre Ecodiseño de Productos Sostenibles. Aborda el diseño de productos estableciendo nuevos requisitos para hacerlos más duraderos, confiables, reutilizables, actualizables, reparables, más fáciles de mantener, reacondicionar y reciclar, y eficientes en términos de energía y recursos.

Al mismo tiempo se trata de garantizar, con la información adecuada, que los consumidores conozcan los impactos ambientales de sus compras incorporando los Pasaportes de Productos Digitales y desarrollando algunas medidas para evitar la destrucción de bienes de consumo no vendidos, así como ampliar la contratación pública ecológica y brindar incentivos para productos sostenibles.

Por último, la propuesta también amplía el marco de diseño ecológico de dos maneras, ampliando la gama de productos y también ampliando el alcance de los requisitos de la forma siguiente:

  • Estableciendo criterios no solo para la eficiencia energética, sino también para la circularidad y una reducción general de la huella ambiental y climática de los productos.
  • Reforzando el mercado único, evitando legislaciones divergentes en cada Estado
  • Creando oportunidades económicas para la innovación y la creación de empleo
  • Estableciendo un marco a través del cual la Comisión, en estrecha colaboración con todos los interesados, establezca prerrequisitos para cada producto o grupo de productos.

Para apoyar el despliegue de productos sostenibles en todo el mercado de la UE, también se presentó la Estrategia de la UE para Textiles Sostenibles y Circulares y se revisó el Reglamento de Productos del sector de la Construcción, dos grupos de productos prioritarios, como también se recoge en el PERTE de Economía Circular recientemente aprobado por España, por tener impactos muy importantes.

La 2ª Propuesta centrada en los Textiles sostenibles y circulares, donde el consumo europeo produce el cuarto mayor impacto sobre el medio ambiente y el cambio climático, después de la alimentación, la vivienda y la movilidad. También es el sector de mayor consumo de agua y uso de la tierra, y el quinto en el uso de materias primas primarias.

La Estrategia de la UE para Textiles Circulares y Sostenibles establece la visión y las acciones concretas para garantizar que, para 2030, los productos textiles comercializados en el mercado de la UE sean duraderos y reciclables, hechos en la medida de lo posible con fibras recicladas, libres de sustancias peligrosas y producidos respetando los derechos sociales y el medio ambiente.

Esta estrategia anuncia a los fabricantes y emprendedores cual es el camino para innovar explorando nuevos modelos de negocio. También sugiere el camino que deben seguir los consumidores para beneficiarse de productos de más calidad, al mismo tiempo que les ayudan a tomar decisiones más responsables con la sostenibilidad para facilitar la disposición de servicios de reutilización y reparación económicamente rentables.

La 3ª Propuesta se centra en los productos de construcción del “futuro”. Conforman un ecosistema que representa casi el 10 % del valor añadido de la UE y emplea a unos 25 millones de personas en más de 5 millones de empresas. Sólo la industria de la construcción cuenta con 430.000 empresas en la UE, con una facturación de 800.000 millones de euros. Son pequeñas y medianas empresas, un activo económico y social clave para las comunidades locales.

Por otra parte, los edificios son responsables de alrededor del 50 % de la extracción y el consumo de recursos y de más del 30 % del total de residuos generados en la UE al año. Además, los edificios son responsables del 40 % del consumo de energía de la UE y del 36 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) relacionadas con la energía.

Finalmente, la 4ª Propuesta asume la necesidad de empoderar a los consumidores, siendo su capacitación una de las prioridades que se ha marcado la Comisión Europea, pues se necesitan consumidores críticos y responsables.

Por ello, propone actualizar las normas de la UE en materia de protección de los consumidores, para que tengan instrumentos que les faciliten tomar decisiones informadas, socialmente sostenibles y respetuosas con el medioambiente, cuando compren.

En la propuesta se destaca que los consumidores tendrán derecho a saber el tiempo previsto de duración de un producto y, en su caso, cómo puede repararse. Además, se prohibirá el blanqueo ecológico o “greenwashing” y las prácticas de “obsolescencia programada”.

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