Nuevos MODELOS DE NEGOCIO en la Economía Circular

La ECONOMÍA CIRCULAR trata de transformar la manera en que hacemos nuestro negocio, respetando y apreciando el mundo que nos rodea. Forma parte de un nuevo paradigma de gestión, caracterizado por una doble transición digital y verde, donde Europa va a destinar mucho dinero. Aquí vas a encontrar algunas claves para identificar nuevos negocios o bien para hacer más competitivos los actuales, conectando con las nuevas generaciones de consumidores que van buscando experiencias de valor emocional y social. 

Pasar de una economía lineal a una economía circular requiere una reconfiguración de la lógica de los negocios, que es donde entran en juego las estrategias comerciales circulares. Todos somos consumidores en la economía lineal actual, pero a medida que hagamos la transición a una economía que reduzca de verdad el desperdicio y promueva la reutilización, nos convertiremos en actores en el ciclo de vida de bienes y servicios en toda la economía.

El Flujo Biológico y Técnico de la Economía Circular


Hay que saber que dentro de una economía circular existen dos tipos de flujos de valor, tal como se observa en la imagen. A la derecha está el ciclo técnico, que incluye todos los productos fabricados, que deben ser diseñados para ser recapturados, reutilizados, reparados, remanufacturados y, cuando ya no exista otra opción, reciclados, maximizando así el valor de los materiales y evitando que escapen al entorno natural. A la izquierda está el flujo biológico que abarca todos los bienes y materiales que tienen una base biológica y que pueden ser fácilmente metabolizados en la naturaleza. Todos los productos alimenticios, por ejemplo, son biológicos, mientras que todos los envases de alimentos que tienen adiciones técnicas como el plástico, son técnicos.

Si diriges una empresa y tomas decisiones, necesitas comprender la lógica de los nuevos negocios, cómo se está transformando actualmente la economía y cómo están evolucionando los modelos de negocio. Y, sobre todo, al ser todo muy nuevo e innovador, necesitas ir acompañado de otros profesionales. Es lo que hemos hecho en la Asociación de Empresarias y Profesionales de Valencia (Evap Valencia) donde en marzo, antes del confinamiento, constituimos el Comité de Economía Circular con unos sencillos objetivos y con el reto de "contribuir a que la mujer, en su papel de profesional y directiva pueda ejercer un liderazgo innovador en la Economía Circular"

A medida que transitamos hacia la economía verde, hay muchas empresas que necesitan adaptar su gestión, pues los modelos comerciales, de producto, servicios y estrategias estándar ya no sirven. Para satisfacer la creciente demanda de productos sostenibles y circulares, las empresas deben asimilar estos nuevos enfoques. No hay alternativa. Si quieren ser competitivos lo tienen que empezar a hacer de otra forma, es decir deben ser empresas sostenibles económica, social y medioambientalmente.

Hasta ahora, gran parte de nuestra inversión y energía para el cambio se ha centrado en la gestión de residuos, en lugar de en diseñar los productos y servicios para minimizar esos residuos. De hecho, el PIB, que es el principal indicador económico de nuestra sociedad, ha ayudado a crear muchos de los problemas ambientales que nos aquejan hoy, pues no tiene en cuenta las externalidades (positivas y negativas). Como consecuencia, empieza a estar cuestionado, pues no refleja las nuevas formas para crear valor experiencial (emocional y social), así como tampoco ayuda a generar una demanda capaz de satisfacer las necesidades humanas.

La economía lineal y su indicador el PIB nos ha ayudado a avanzar hasta aquí pero el avance ha tenido un coste elevado para los sistemas que ahora ya no podemos mantener. La perspectiva de los 9.000 millones de habitantes, con una creciente incorporación al consumo, hace absolutamente necesario pensar en términos de circularidad, es decir, de aprovechar al máximo los recursos, evitando los desperdicios y residuos.

Para hacerlo proponemos pensar en término de 5 tipos de actividades, tal como se observa en el gráfico y se explica a continuación

Mercedes Herranz, Tipos de negocio economía circular, nuevos modelos de negocio

Ø Reparar, Actualizar y Revender diseñando los productos para prolongar su vida útil y continuar su funcionalidad.

Ø Refabricar pensando en crear un circuito donde los productos están destinados a ser recogidos, reacondicionados e introducidos de nuevo en el proceso de producción.

Ø Plataformas que facilitan el uso compartido de bienes para poner en contacto a los propietarios de un bien con quien quiera utilizarlo. Se puede compartir coche, lugar de trabajo, alojamiento, herramientas, etc.

ØTransformación de desechos en nuevas materias aprovechables diseñando los productos para que los materiales de desecho (subproductos) puedan convertirse en materia prima y ser utilizados por otros.

Ø Producto como servicio donde no se vende el producto sino su uso. Los materiales permanecen en la economía por más tiempo, ofreciendo mayor valor de utilización a largo plazo.

En definitiva, cada tipo de industria y producto necesitará procesos de producción diferentes. El cambio fundamental será apostar por un diseño que piense en sostenibilidad, evitar que la carga del desecho se transfiera al usuario final y que el fabricante tenga más protagonismo, diseñando productos más circulares para el nuevo consumidor.


AHORA o NUNCA: más participación, más colaboración, más aprendizaje y más equilibrio dentro de la empresa para perseguir intereses compartidos

Si antes de la pandemia afrontar los problemas económicos, sociales y medioambientales pasaba por compartir recursos y buscar el equilibrio de intereses dentro de la empresa, ahora en el entorno socioeconómico Post – Covid19, ya no hay discusión. La magnitud y complejidad de los problemas a los que se enfrenta la Pyme es de tal calibre, que la solución debe pasar por construir espacios de colaboración y aprendizaje dentro de las empresas.

Es la OPORTUNIDAD para avanzar en la participación y la democracia económica como un factor importante de cambio en la cultura empresarial y sindical. Puede suponer un punto de inflexión para ampliar el campo de los acuerdos y superar los límites y rigidez de la concertación social actual. Lo vamos a necesitar para afrontar este auténtico desastre económico y social que no tiene precedentes.

Por ejemplo, en la evolución del PIB de Estados Unidos desde los años 50 vemos las caídas más importantes en torno a -10% a finales de los 50, de los 70 y en 2008. La crisis actual supone una caída tan fuerte que no se puede reflejar por falta de gráfico. Las principales compañías financieras prevén caídas, suprimiendo los extremos, de entre el 17 y 40% y no se caracterizan por ser exageradas. Esto es algo indescriptible desde el punto de vista histórico.

El pasado 25 de Mayo Unai Sordo, secretario general de CC.OO, introdujo en el debate #Futurotrascovid un concepto muy interesante, “interés compartido” refiriéndose a la necesidad de crear un ambiente de aprendizaje dentro de las empresas para aprovechar las tecnologías. También tenemos que recordar a algunos empresarios y directivos, como por ejemplo el Presidente de DANONE, Enmanuel Faber que dijo “una empresa que sólo sirva a los accionistas es un herejía”, pues ha llegado el momento de hacer una nueva más colaborativa e inclusiva. 

En este sentido, a mediados de Mayo, en Valencia iniciamos un proceso de reflexión tomando como punto de partida la experiencia cercana del “Modelo Vasco de Transformación Empresarial” que posiblemente debe ser repensado aunque es un referente en los procesos de participación del trabajador en la empresa (Beneficios, Gestión, Propiedad). En paralelo, en el entorno académico europeo y liderado por un grupo de mujeres, ha surgido la plataforma Democratizing Work, extendiéndose por todo el mundo.

Por otra parte, en la Plataforma por la Democracia Económica antes de la crisis sanitaria, ya empezamos a trabajar para avanzar hacia una empresa más participativa e inclusiva, pues creemos que es más eficiente para trabajar con las tecnologías digitales emergentes, muy potentes creando espacios de comunicación e intercambio. Hablábamos de una profunda disrupción tecnológica que, al igual que otros procesos, se ha acelerado durante esta crisis sanitaria. Al mismo tiempo, era evidente el deterioro de la cohesión económica, social y medioambiental hasta tal punto que, incluso referentes importantes del sistema capitalista y de las políticas neoliberales, estaban apostando por la necesidad de “resetear el capitalismo”. Y en esto llegó lo nunca visto, donde ahora estamos.

Por lo tanto, ante esta realidad tan preocupante, no es extraño que más del 80% de los ciudadanos quieran que se subordinen las diferencias políticas al bien común, existiendo un sentimiento favorable a la colaboración. En este contexto, la apuesta por la participación en las empresas y organizaciones debe tener una OPORTUNIDAD para impulsar una innovación avanzada en la gestión y también en la concertación social.


La oportunidad hay que buscarla en las múltiples Mesas de Diálogo Social que se han puesto en marcha para la Reconstrucción Económica (Comisión del parlamento de España, Mesa de Diálogo Social de la Comunitat Valenciana para la Reconstrucción, Comisión para la Reconstrucción del Ayuntamiento de Valencia, etc.).

Es ahora o nunca el momento de decidir por donde vamos, por caminar hacia la continuidad de las relaciones laborales tal como las conocemos o por algo más arriesgado por innovador, es decir, por el desarrollo de una empresa más abierta, participativa y equilibrada dentro de las empresas tanto públicas como privadas.

Se deben buscar líderes que quieran romper el statu quo. ¿Tiene sentido que en estos momentos los responsables de las empresas, organizaciones e instituciones pretendan mantener lo existente? Definitivamente, no. Como decía Dionisio Aranzadi[1] refiriéndose al cambio “para mantener lo existente ya están los gerentes, ahora se necesitan líderes” para promover la innovación y el cambio, hasta tal punto que este quede institucionalizado.

Es decir, hay que inspirar en la gente, en la sociedad una NUEVA VISIÓN DE FUTURO. Todos (organizaciones empresariales, sindicatos y administraciones, sin olvidar al cooperativismo pues tienen un pequeño camino hecho), deben replantearse el papel que quieren jugar en esa nueva organización que se necesita para construir la doble transición digital y verde de forma más compartida. La presencia o no, con sentido de futuro, en este proceso de reconstrucción económica que se ha iniciado, va a ser fundamental para la próxima década. Recordando a Yuval Harari, “…los gestores que vengan sólo van a tener tiempo de centrarse en estabilizar y construir lo que ahora estamos decidiendo”.

Es una entrada que ha sido publicada en primer lugar en Espacio Público dentro de "Un debate cargado de Presente y de Futuro" de Público


[1]  Especialista en temas de cooperativismo y liderazgo, además de Doctor en Ciencias Económicas, licenciado en Filosofía y Teología y catedrático de Sociología por la Universidad de Deusto.